Llamamiento_inmediato_Pam-Vanuatu

Datos relevantes

166.600 personas afectadas

75.000 personas que necesitan refugio

110.000 personas sin acceso a agua potable

29,9 millones de dólares requeridos

La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés), en colaboración con otros actores humanitarios, ha lanzado hoy un llamamiento inmediato en apoyo al Gobierno de Vanuatu, con un plan de respuesta a emergencias tras haber sacudido el ciclón Pam la región. Este documento abarca el periodo comprendido entre el 24 de marzo y el 24 de junio de 2015.

Vanuatu: un panorama general de la crisis

El ciclón tropical Pam sacudió Vanuatu el día 13 de marzo en torno a las 23.00 horas. Vanuatu es un país que cuenta con más de 80 islas y tiene una población de 270.000 personas, según muestran estadísticas nacionales de 2015. De magnitud 5 en la escala de Richter, dicho desastre causó daños generalizados en las seis provincias del archipiélago: Malampa, Penama, Sanma, Shefa, Tafea y Torba.

Se estima que 166.600 personas se han visto afectadas por el ciclón (más de la mitad de la población de todo el país) y 11 muertes han sido registradas. Los sistemas de alerta temprana y la prestación de servicios de evacuación por parte del Gobierno de Vanuatu han evitado que la cifra de víctimas mortales se haya incrementado.

Shefa y Tafea han sido las dos provincias más afectadas. En Tongoa, Emae y las Islas Erromango, cerca del 90% de los refugios han sido destruidos; en Tanna, un 50%. Las carreteras todavía son intransitables debido a los escombros, que están siendo poco a poco retirados. El agua y los alimentos han sido identificados como productos de primera necesidad que precisan con urgencia las personas afectadas.

Según las estimaciones, aproximadamente el 65% de la población de las provincias en Shefa y Tafea no tienen acceso a agua potable. Las islas de alrededor, especialmente Tanna, están recibiendo agua dado que las fuentes de agua subterránea están contaminadas y los sistemas de recogida de agua pluviales han sido destruidos. En la mayoría de las zonas, se han agotado las fuentes de agua y en unos días, se secarán. Dicho esto, se precisan con urgencia agua y alimentos para evitar posibles enfermedades.

La población de Vanuatu depende en gran medida de la agricultura de subsistencia para preservar la seguridad alimentaria y los medios de vida. La destrucción de los cultivos y la pérdida de ganado han dejado a los hogares sin ninguna fuente alternativa de alimento. En las provincias de Tafea y Shefa todos los cultivos han sido arrasados y según estimaciones actuales, en pocos días se agotarán las fuentes actuales de alimento.

La pérdida de cultivos alimenticios, como la destrucción de las plantaciones de coco y plátano, ocasionará un grave impacto social y económico a largo plazo, pues constituyen la principal fuente de ingresos para la población.

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