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-       Ayer martes tuvo lugar en el Auditorio de La Casa Encendida la quinta de las 6 sesiones previstas en la segunda edición del ciclo "Crisis olvidadas: haciendo visible lo invisible" donde profundizamos sobre la situación de la industria farmacéutica y del acceso a los medicamentos en el mundo.

-       Retomamos un tema que ya se trató en el año pasado; por considerarse una de las problemáticas más olvidadas y controvertidas del panorama internacional, nos vemos en la obligación de volver a presentarlo.

Continuamos con el ciclo "Crisis Olvidadas II: haciendo visible lo invisible". En esta ocasión, centramos la atención en el acceso a medicamentos y la industria farmacéutica que afecta, en mayor o menor medida, a todo el mundo.

La sesión "¿Quién medica a los enfermos olvidados? (II)" comienza con la proyección del documental "Investigación médica: Houston, tenemos un problema", dirigido por Álvaro Toepke y producido por Salud por Derecho, que ofrece una visión crítica sobre el actual modelo de investigación médica que niega el desarrollo de medicamentos que muchas personas en el mundo necesitan. A lo largo del documental se recogen testimonios de expertos y líderes de opinión mundiales que ofrecen datos esclarecedores sobre esta situación que tanto incomoda a la industria farmacéutica. En él se recopilan opiniones que denuncian la situación actual, ponen de manifiesto que es la industria más rentable a escala mundial y que los niveles de rentabilidad son inmorales tratándose como se trata de salud.

Al hablar de esta problemática, parece abarcar sólo las enfermedades no tratadas en países en vías de desarrollo por falta de rentabilidad, que ya tendría el peso suficiente como para denunciarlo. No obstante, incluye también los imposibles precios que alcanzan algunos medicamentos, enfermedades que caen en el olvido por existir un número muy reducido de personas afectadas, enfermedades raras o la situación de los antibióticos, que sin ser noticia nos afecta a todos y a todas.

Emilio de Benito, redactor de Sociedad/Salud en El País y encargado de moderar la sesión da paso a la charla-coloquio junto con Bernardo García, director de Anesvad y Juanjo de los Santos, representante en España de la Fundación Mundo Sano.

Bernardo García, desde su experiencia con enfermedades desatendidas como la lepra o la úlcera de Buruli en países del oeste de África, confirma que es fundamental realizar un buen diagnóstico en estos países, que posteriormente se recete el medicamento adecuado que tenga una sencilla toma y, por supuesto, que no se olvide que el tratamiento de los y las pacientes de este tipo de enfermedades no termina cuando se curan. Es importante tener en cuenta que pueden sufrir discapacidades de por vida y el estigma social que estas enfermedades suponen.

Juanjo de los Santos, nos cuenta su experiencia con la enfermedad del Chagas que afecta a entre 6 y 8 millones de personas en el mundo. Opina que toda esta problemática no es una cuestión de falta de medios, sino de voluntad política y responsabilidad moral.

Ante la pregunta que lanza Emilio a los dos participantes de si ven realistas las soluciones que se proponen en el documental, Bernardo considera que el principal problema es que no se pone a las persona en el centro y que su vida tiene un valor distinto en función de dónde se nace. Es necesario salir del laberinto del mercado y cumplir con la cobertura sanitaria universal que promueve la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que queda reflejada como uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Si esto no se respeta, siempre va a ser un sistema discriminatorio y va a favorecer en función de la presión política o del interés económico de ese momento.

Para Juanjo es fundamental visibilizar esta problemática y que la población civil pueda ser partícipe de encuentros como el que tuvo lugar entre los días 15 y 16 de octubre en Ginebra por parte del Comité de Propiedad Intelectual de la Organización Mundial del Comercio. En esta reunión, se trató la posibilidad de la exención por parte de países menos desarrollados de la obligación de respetar los derechos de propiedad intelectual de productos farmacéuticos. Un momento decisivo del que la ciudadanía poco conoce. Está de acuerdo con Bernardo y la opinión de que esta situación se resuelve con voluntad política y que deberían ser los gobiernos los que estableciesen líneas rojas y límites de precio de los fármacos por encima de los cuales las farmacéuticas no puedan vender.

«La persona es un medio para otro fin» opina Bernardo, a lo que Emilio subraya que esto desgraciadamente sucede con casi todo. Sin creer en la oposición frontal al sistema, hay que modificar ciertos círculos viciosos en los que universidades, laboratorios y pacientes están sumidos.

La inaccesibilidad a ciertos medicamentos no es solo un problema de países en vías de desarrollo con pocos recursos. En España, las personas afectadas por la Hepatitis C viven esta situación a diario. Es importante recordar que el precio desproporcionado del combinado necesario para el tratamiento de esta enfermedad fue finalmente aprobado por el Ministerio. Por tanto, no es sólo una cuestión del negocio de las farmacéuticas, sino también responsabilidad de los gobiernos.

¿Qué pesa más un "pues no os vendo" o un "yo no os compro"? apunta Juanjo, señalando que aunque las personas afectadas superen en número, son las farmacéuticas las que tienen todo el poder de decisión jugando con la salud de los y las que necesitan el fármaco para mejorar su calidad de vida, e incluso sobrevivir.

Se debate el papel de la OMS en toda esta situación gracias a una pregunta del público. Es una organización intergubernamental y, como tal, depende de los gobiernos que la componen con todo lo que esto supone. Pero sí es cierto que aporta un rigor analítico y es capaz de desplegar planes de acción cuando es necesario activando también los sistemas sanitarios locales.

A pesar de ser cuestionada su neutralidad, Juanjo defiende que es un foro que no se debe perder y que debería ser ese organismo que defienda los intereses de la población y plantee las líneas rojas de las que hablaba anteriormente.

Las soluciones que finalmente se plantean en la charla-coloquio son variadas. Por un lado, Bernardo propone fortalecer los sistemas de atención primaria en países en vías de desarrollo y tratar de corregir que «el mercado no es la salud, sino paliar los síntomas», es decir, evitar la perversión del sistema de no curar, sino cronificar las enfermedades. Juanjo, en cambio, mantendría las alianzas público-privadas pero estableciendo claros controles y exigiendo mayor transparencia. Emilio, por su parte, es partidario de las licencias condicionadas y de la financiación socialmente responsable.

Para ver la sesión completa en video pinchar en el siguiente enlace:

Sesión completa

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