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-       El pasado jueves tuvo lugar en el Auditorio de La Casa Encendida la cuarta de las 6 sesiones previstas en la segunda edición del ciclo “Crisis olvidadas: haciendo visible lo invisible” donde profundizamos sobre la situación de los refugiados y cómo Europa se blinda ante el resto del mundo.

 

-       Después de la sesión sobre revueltas árabes, el ciclo “Crisis Olvidadas II: haciendo visible lo invisible” cruza el Mediterráneo y se acerca a una realidad cada vez más evidente dentro y fuera de las fronteras de la Europa de la que todos y todas somos parte.

 

 El ciclo “Crisis Olvidadas II: haciendo visible lo invisible” se centra en esta ocasión en la crisis de los refugiados y la forma que tiene Europa de reaccionar ante este fenómeno; una reacción que provoca el cierre de fronteras y de una constante violación de Derechos Humanos.

 La sesión “La Europa fortaleza: un ladrillo más en el muro” celebrada el pasado 22 de octubre comienza con el reportaje “Náufragos del destino”, producido por En Portada que muestra las penalidades que sufren los inmigrantes subsaharianos antes de llegar con sus cayucos a las costas de la isla italiana de Lampedusa.

 La charla-coloquio que sigue a la proyección del documental cuenta con la participación de Francesca Friz-Prguda, representante de ACNUR en España; Javier Bauluz, fundador y director de Periodismo Humano y Esther Vázquez, autora del documental "Náufragos del destino" y redactora de En Portada que modera la sesión.

 En primer lugar, Esther inicia la charla-coloquio cuestionando la diferenciación entre inmigrante y persona refugiada y se pregunta si los derechos humanos y la dignidad deben o no depender de la condición de cada persona. Javier, por su parte, opina que el que huye del hambre tiene el mismo derecho a la protección que el o la que huye de la guerra. Sin embargo, es escéptico, pues si ni siquiera se cumplen las obligaciones legales que amparan a las personas refugiadas, el caso de los y las inmigrantes es el gran olvidado. Francesca, añade que es necesario abrir vías legales para la inmigración-emigración, para que sea una opción de cada individuo y no un acto de desesperación; y ver estos intercambios como una oportunidad cultural tanto individual, como del país que los acoge.

 Francesca también considera llamativa la manipulación que los gobiernos hacen, en función de sus intereses, de la crisis de refugiados sirios. En un primer momento, los y las nacionales sirios obligados a refugiarse eran vistos con buenos ojos; y ahora, en cambio, se relacionan con el yihadismo más radical. El derecho de asilo no puede ser una opción política y depender de cómo vean estos a las personas refugiadas.

 Tanto Javier como Francesca están de acuerdo en que las crisis humanitarias no tienen soluciones humanitarias, sino políticas. Es en esta línea en la que tras abordar la labor de ACNUR en Europa, se menciona que ya desde 1996 con la construcción del muro de Ceuta y Melilla Europa ha ido cerrando fronteras que han ido siendo sorteadas por las personas que, sumidas en la más profunda desesperación, no dudan en buscar cualquier vía posible aun arriesgando su vida y la de los suyos. No obstante, Javier apunta que Europa se blinda ante el mundo, pero no para el problema, ni lo frena. «La Europa fortaleza es una ilusión».

 Francesca nos recuerda que la guerra no es la única razón por la que se puede poner en marcha los mecanismos para solicitar refugio en un país (de acuerdo con la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados, “un refugiado es una persona que debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas”). Además, subraya en más de una ocasión a lo largo de la charla-coloquio que el 86% de las personas refugiadas del mundo se encuentran en países en vías de desarrollo y considera que este movimiento masivo era predecible debido a la falta de garantías en los países tradicionales de acogida que no son capaces de absorber números tan altos de personas desplazadas. Es importante no olvidar que el asilo no tiene un tope, es un derecho buscarlo, no es ningún crimen, por lo que no hay necesidad de militarizar las fronteras.

 Por último, los tres participantes intentan recopilar soluciones a plantear. Para Francesca una medida que puede facilitar la gestión de este tipo de situaciones es dando becas estudiantiles y visados humanitarios. Por parte de Javier, es fundamental que las personas solicitantes sean capaces de pedir asilo en las embajadas o consulados en sus propios países. Esther plantea que si existe la libre circulación de mercancías, ¿por qué no puede existir la libre circulación de personas?

Se plantea un debate interesante al dar paso al público con cuestiones como ¿qué pasa con la situación de la ciudadanía española que están en situación precaria si dejamos que vengan? ¿Por qué los demás países vecinos, como los del Golfo pérsico, no participan en el reparto? ¿Qué pasaría si les dejásemos entrar a todas las personas solicitantes de asilo?

“Ahora es el momento de actuar: Imperativo moral y obligación legal”.

Para ver la sesión completa en video pinchar en el siguiente enlace:

Sesión completa

27 de octubre 2015

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