Fabian McKinnon

Fabian McKinnon es Director de Relaciones Externas de la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina) y responsable de la relación con los donantes y de la gestión de las ayudas en las cinco áreas de operaciones de la Agencia en Gaza, Cisjordania, Siria, Líbano y Jordania.

La pasada semana realizó su primera visita oficial a España, en la que tuvo oportunidad de dar a conocer sus opiniones sobre la situación actual en Gaza y el estado de las instalaciones y la logística de la UNRWA en la Franja tras la operación del ejército israelí “Plomo Fundido”, desencadenada el 27 de diciembre. En sus diferentes manifestaciones al respecto dejó clara su preocupación por las consecuencias del quebrantamiento de los límites legales y humanitarios en el respeto a la población civil y a los trabajadores humanitarios. Igualmente destacó su inquietud ante la barrera que para la reconstrucción y atención de Gaza significan las restricciones de entrada a la ayuda humanitaria que sigue imponiendo Israel, como potencia ocupante de los Territorios.

En su apretada agenda encontró un hueco para responder a nuestras preguntas. A continuación recogemos los aspectos más sobresalientes de la entrevista efectuada el pasado día 11 de marzo.

La UNRWA desempeña, en su opinión, un papel fundamental en la “condena y alivio de los problemas de acceso de la ayuda humanitaria”. ¿Cómo pueden ser compaginadas estas dos estrategias, dado que la condena y denuncia de las violaciones israelíes del Derecho Internacional Humanitario (DIH) puede también vulnerar la capacidad de la UNRWA para negociar con la potencia ocupante y facilitar el acceso?

La prioridad de la UNRWA son los refugiados. Siempre se valoran las acciones en términos de costes y beneficios con respecto a esta prioridad. La misión fundamental es garantizar que los refugiados sean atendidos; una meta principal a la cual se supeditan las demás estrategias de denuncia e incidencia política, de tal modo que no podemos hacer nada que perjudique a aquellos para los que trabajamos. Debemos mantener siempre nuestro estatus de actor neutral, proteger nuestra capacidad de proteger, puesto que si no lo logramos quien pagará la cuenta serán los refugiados.

¿Cuál es el papel de la UNRWA en la comisión de investigación de Naciones Unidas sobre la operación Plomo Fundido?

Mantendremos un perfil bajo, para no entorpecer el trabajo de la UNRWA levantando aún más animosidad por parte de Israel. La Comisión está aún iniciándose, de hecho todavía no se ha designado un relator, pero desde luego la UNRWA participará en todas las fases (fact findings…etc.). La Agencia no tiene intención de avanzar más allá en una sanción en contra de Israel, ya que ése no es su cometido, pero estará integrada en la Comisión de Investigación, puesto que 57 de nuestras instalaciones fueron atacadas y seis miembros de la UNRWA y ocho trabajadores temporales murieron en el tiempo que duró la operación israelí.

¿Cuál es la relación de la Agencia con Hamas?

Como Agencia perteneciente a Naciones Unidas, no tenemos relación con Hamas ya que es considerada como pro terrorista. Hamas controla la Franja de Gaza y por ello la ayuda en la zona se organiza en coordinación con esta organización, pero no existe relación más allá de la gestión y distribución de la ayuda.

¿Cómo repercute la reciente Conferencia de Donantes de Sharm El-Sheikh en la UNRWA? ¿Qué papel es el que tiene en este contexto?

La UNRWA presentó su propio plan de reconstrucción de forma paralela. No nos repercute en ningún aspecto, ya que la Agencia maneja un total de 2.600 millones de dólares ya comprometidos para tareas de reconstrucción propiamente dichas: infraestructuras, carreteras, etc. En todo caso, es una ayuda que, por lo menos de momento, no se va a poder llevar a término puesto que los materiales de construcción forman parte de la lista de productos vetados por Israel y no se puede introducir en la Franja el material necesario para la reconstrucción de la que han hablado en esa Conferencia.

¿Cuál es el estado de la reconstrucción del campo de Nahr el Bared (en Líbano)?

Sólo se ha conseguido de momento el 10% de la financiación necesaria, por lo que los refugiados siguen aún en asentamientos temporales de la UNRWA. Nos estamos encargando de la alimentación, educación y sanidad de los desplazados hasta que se pueda llevar a cabo la reconstrucción integral del campamento.

En alguna ocasión, la UNRWA ha organizado encuentros para debatir cuál sería su futuro si se llegara al fin del conflicto palestino-israelí. Tras 60 años desde la creación de la Agencia, ¿siguen debatiendo sobre esta posibilidad, o se ha perdido la esperanza de una resolución definitiva?

Ese tipo de encuentros, que sí existieron en la UNRWA hace algunos años, se realizaron en un periodo anterior al mío. La Agencia fue establecida como consecuencia de la primera guerra árabo-israelí en 1949, ante la incapacidad del organismo de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para enfrentar la emergencia humanitaria que provocó este primer enfrentamiento. Desgraciadamente, sesenta años después, no vemos cercano el fin de este conflicto.

La pasada semana realizó su primera visita oficial a España, en la que tuvo oportunidad de dar a conocer sus opiniones sobre la situación actual en Gaza y el estado de las instalaciones y la logística de la UNRWA en la Franja tras la operación del ejército israelí “Plomo Fundido”, desencadenada el 27 de diciembre. En sus diferentes manifestaciones al respecto dejó clara su preocupación por las consecuencias del quebrantamiento de los límites legales y humanitarios en el respeto a la población civil y a los trabajadores humanitarios. Igualmente destacó su inquietud ante la barrera que para la reconstrucción y atención de Gaza significan las restricciones de entrada a la ayuda humanitaria que sigue imponiendo Israel, como potencia ocupante de los Territorios.

En su apretada agenda encontró un hueco para responder a nuestras preguntas. A continuación recogemos los aspectos más sobresalientes de la entrevista efectuada el pasado día 11 de marzo.

La UNRWA desempeña, en su opinión, un papel fundamental en la “condena y alivio de los problemas de acceso de la ayuda humanitaria”. ¿Cómo pueden ser compaginadas estas dos estrategias, dado que la condena y denuncia de las violaciones israelíes del Derecho Internacional Humanitario (DIH) puede también vulnerar la capacidad de la UNRWA para negociar con la potencia ocupante y facilitar el acceso?

La prioridad de la UNRWA son los refugiados. Siempre se valoran las acciones en términos de costes y beneficios con respecto a esta prioridad. La misión fundamental es garantizar que los refugiados sean atendidos; una meta principal a la cual se supeditan las demás estrategias de denuncia e incidencia política, de tal modo que no podemos hacer nada que perjudique a aquellos para los que trabajamos. Debemos mantener siempre nuestro estatus de actor neutral, proteger nuestra capacidad de proteger, puesto que si no lo logramos quien pagará la cuenta serán los refugiados.

¿Cuál es el papel de la UNRWA en la comisión de investigación de Naciones Unidas sobre la operación Plomo Fundido?

Mantendremos un perfil bajo, para no entorpecer el trabajo de la UNRWA levantando aún más animosidad por parte de Israel. La Comisión está aún iniciándose, de hecho todavía no se ha designado un relator, pero desde luego la UNRWA participará en todas las fases (fact findings…etc.). La Agencia no tiene intención de avanzar más allá en una sanción en contra de Israel, ya que ése no es su cometido, pero estará integrada en la Comisión de Investigación, puesto que 57 de nuestras instalaciones fueron atacadas y seis miembros de la UNRWA y ocho trabajadores temporales murieron en el tiempo que duró la operación israelí.

¿Cuál es la relación de la Agencia con Hamas?

Como Agencia perteneciente a Naciones Unidas, no tenemos relación con Hamas ya que es considerada como pro terrorista. Hamas controla la Franja de Gaza y por ello la ayuda en la zona se organiza en coordinación con esta organización, pero no existe relación más allá de la gestión y distribución de la ayuda.

¿Cómo repercute la reciente Conferencia de Donantes de Sharm El-Sheikh en la UNRWA? ¿Qué papel es el que tiene en este contexto?

La UNRWA presentó su propio plan de reconstrucción de forma paralela. No nos repercute en ningún aspecto, ya que la Agencia maneja un total de 2.600 millones de dólares ya comprometidos para tareas de reconstrucción propiamente dichas: infraestructuras, carreteras, etc. En todo caso, es una ayuda que, por lo menos de momento, no se va a poder llevar a término puesto que los materiales de construcción forman parte de la lista de productos vetados por Israel y no se puede introducir en la Franja el material necesario para la reconstrucción de la que han hablado en esa Conferencia.

¿Cuál es el estado de la reconstrucción del campo de Nahr el Bared (en Líbano)?

Sólo se ha conseguido de momento el 10% de la financiación necesaria, por lo que los refugiados siguen aún en asentamientos temporales de la UNRWA. Nos estamos encargando de la alimentación, educación y sanidad de los desplazados hasta que se pueda llevar a cabo la reconstrucción integral del campamento.

En alguna ocasión, la UNRWA ha organizado encuentros para debatir cuál sería su futuro si se llegara al fin del conflicto palestino-israelí. Tras 60 años desde la creación de la Agencia, ¿siguen debatiendo sobre esta posibilidad, o se ha perdido la esperanza de una resolución definitiva?

Ese tipo de encuentros, que sí existieron en la UNRWA hace algunos años, se realizaron en un periodo anterior al mío. La Agencia fue establecida como consecuencia de la primera guerra árabo-israelí en 1949, ante la incapacidad del organismo de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para enfrentar la emergencia humanitaria que provocó este primer enfrentamiento. Desgraciadamente, sesenta años después, no vemos cercano el fin de este conflicto.