Mesa 4. Naciones Unidas

El pasado 19 de octubre asistimos a la cuarta mesa de debate y diálogo en La Casa Encendida del ciclo “En clave de paz” compuesto por seis mesas que se continuarán desarrollando a lo largo del mes de octubre –días  25 y 26-.

Invitados:

Moderador: Oscar Mateos Martín, Oscar Mateos, profesor de Relaciones Internacionales (RRII) en la Facultad de Comunicación y RRII Blanquerna-Universitat Ramon Llull.

Emilio Sánchez de Rojas Díaz. Investigador del Instituto Español de Estudios Estratégicos del CESEDEN

Iker Zirión. Profesor del Departamento de Relaciones Internacionales y Derecho Internacional Público de la UPV/EHU e investigador de Hegoa.

El moderador introduce la sesión incidiendo en que los procesos de DDR son uno de los temas más importantes de los procesos de paz, y en buena medida determinan su éxito o fracaso. También es de los que más debates han suscitado tanto en la comunidad internacional como en el mundo académico.

Emilio Sánchez Rojas realizó una presentación de aspectos generales de DRR, aterrizándolos al caso colombiano.

Cuando estamos en una negociación, lo primero que hay que preguntarse es dónde estoy y hacia dónde quiero ir, sino hacemos esto, vamos a fracasar en nuestro intento. Ante ello, podemos tener una actitud, pasiva, reactiva y proactiva.

Lo que pretende un estado que está en posconflicto es volver a tener las funciones que antes tenía, resaltando. Mantener el monopolio legítimo sobre el uso de la fuerza y preservar el imperio de la ley.

Hay muchas formas de gestionar un conflicto, la forma más habitual es la mediación: ejemplo del caso de Colombia.

El objetivo del DRR es contribuir a la seguridad y la estabilidad en los entornos, después los-conflictos, para que pueda dar comienzo la recuperación y el desarrollo. De este modo se ayuda a crear un entorno propicio para que se den procesos políticos y pacíficos al abordar el problema de seguridad que aparece cuando los ex combatientes están tratando de adaptarse a la vida normal, durante el período de transición vital desde el conflicto a la paz y el desarrollo» (DPKO, 2017).

  • Desarme: En los acuerdos de paz es denominado «dejación de las armas, (DA)», y lo relaciona directamente con el «cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo (CFHBD)»
  • Desmovilización: el Gobierno y las FARC-EP acordaron establecer veinte Zonas «Veredales Transitorias de Normalización (ZVTN)» y siete «Puntos Transitorios de Normalización (PTN)». Reincorporación
  • Reintegración: reincorporación a la vida civil: Una paz estable y duradera requiere de la reincorporación efectiva de las FARC-EP a la vida social, económica y política del país, que confirme su compromiso

El éxito de un proceso de DDR vendrá siempre de mano del éxito en la Reintegración. La transición no debe concluir en la conversión de los excombatientes a criminales.

 

Ponencia Iker Zirión. Análisis de género en los procesos de DDR.

El análisis de género atañe a las mujeres y a los hombres.

Los procesos de DDR son procesos de transformación social donde personas deciden abandonar las armas, abandonar su condición de militar y reintegrarse en la sociedad, ¿Por qué no usar el proceso de DDR para llegar a sociedades más igualitarias?

Cinco ideas fuerza:

  1.  Incorporar el enfoque de género a los procesos de DDR o no hacerlo es una cuestión política, no neutra, detrás de la cual hay intereses. Tanto el hacerlo como el cómo hacerlo es una cuestión política. Los procesos de paz internacional actúales son “estado-céntricos” y no centrados en las personas.
  2. La participación de las mujeres en los procesos de DDR no es acorde con la participación de las mujeres en los grupos armados. Las mujeres están infrarrepresentadas en estos procesos y/o excluidas. Se habla de que un 20-30% de combatientes son mujeres, aunque depende en gran medida del contexto, además de aquellas mujeres que aunque no porten un arma, han desarrollado actividades que pueden ser consideradas como militares (logística, de intendencia o de cuidados).

En las sociedades postconflicto alrededor de un 70% de los hogares están siendo llevados por las mujeres. Además, la reintegración social y psicológica de excombatientes, que en muchas ocasiones no es cubierta de forma oficial por falta de fondos, son realizadas informalmente en el ámbito de los cuidados por las mujeres en el entorno del hogar.

  1. ¿Qué pautas se dan para que las mujeres no participen en los procesos de DDR?

A pesar de todo ello, las mujeres han sido tradicionalmente olvidadas en los procesos de DDR incluso aunque hayan portado un arma. La política de “un combatiente, un arma” implica que cuando hay que decidir quién se acoge a los planes de DDR, se seleccione entre aquellos combatientes que compartían el mismo arma. Por tanto, finalmente es una decisión, sujeta a las estructuras de poder y a un criterio de elegibilidad.

Otra causa fundamental de esta pauta de invisibilización es que no se hagan visibles los procesos de violencia sexual a los que hayan podido ser sometidas, esclavitud sexual y otros delitos contra ellas, considerados crímenes de guerra por el DIH, por lo que no interesa que participen en los procesos.

Otro factor es que no se ve a las mujeres como una amenaza en el posconflicto por su propio proceso de socialización, por ello no es tan prioritario que las mujeres participen en los procesos.

La pauta que tiene que ver con la reintegración espontanea, muchas mujeres deciden voluntariamente no participar en el proceso de DDR por la inseguridad que suele girar en el entorno del proceso, además del proceso de re-victimización. Por otra parte hay que tener en cuenta la estigmatización que podrían sufrir las mujeres por haber participado en el conflicto. Es un proceso de auto-invisibilización por parte de las mujeres ante los estigmas sociales por lo que han hecho y /o, por lo que han pasado.

  1.  El hecho de que género se identifique con mujeres, la intervención está centrada en la 1325: que las mujeres participen y protegerlas especialmente contra la violencia sexual, pero se habla poco de la importancia de la masculinidad hegemónica y como ésta se expresa en los contexto de conflicto.

Muchos hombres han construido su masculinidad entorno al arma (la masculinidad, la hombría, construida por la posesión del arma), agresividad, dominación. Si en los procesos de DDR solo hay un proceso de desarme físico y no mental y psicológico, va a haber un gran problema. No es raro que los índices de violencia en contexto de postconflito sean mayores que en el momento del conflicto, cuando esa agresividad se transmite a la sociedad y al hogar.

  1. La implementación de los procesos de DDR tienen que estar adaptadas a las necesidades de los hombres y las mujeres que componen una sociedad. Es importante incluir a las mujeres en el diseño de los procesos de DDR y en la implementación. El DDR está hecho por hombres para hombres. Se estima que es un 6% las mujeres integradas en procesos de DDR.

Ahora, estamos pasando a un proceso de reintegración comunitaria y no ya individual, esto puede hacer que las mujeres de la comunidad en cuestión también puedan formar parte del propio proceso

Oscar Mateos. Análisis de los procesos DDR en Sierra Leona y Liberia.

Reflexiones centradas en Sierra Leona y Liberia denominado por algunos autores como Laboratorios de procesos de paz. Países que a día de hoy se siguen considerando como contextos posbélicos.

5 ideas.

1-      Los programas de DDR se insertaron en los años 90 dentro del proceso de construcción de paz liberal desde contextos occidentales. La DDR era el programa que iniciaba ese proceso de construcción de paz liberal. La DD muchas veces se ha intentado en medio de las hostilidades. Hasta que los grupos armados de ambos contextos no fueron derrotados no se iniciaron procesos apropiados de DDR.

Fueron programas que aspiraban a mucho en muy poco tiempo. Daban escasa capacidad a los actores locales, con muchos  actores transregionales o transnacionales invisibilizado. Es la idea de guerras en red: multiplicidad de actores transnacionales.

2-      Resultados: A pesar de la retórica internacional, hay una clara dicotomía entre la parte de la DD y la R. La DD siempre considerada mas militar, de corto plazo bastante exitosa, la fase de la R fue la fase fallida, es una fase que implica un largo plazo, con una dimensión socio-económica. En Sierra Leona se planteó ofrecer 5 posibilidades de reintegración:

  1. Unirse al nuevo ejercito sierraleonés
  2. Programas de comida por trabajo
  3. Formarse para tareas agrícolas
  4. Formación profesional de 6/9 meses, con un salario mensual, y al final dar un kit para desarrollar la profesión elegida
  5. Regresar a la escuela y pagar tasas durante el periodo necesario (enfocado a los niños/as soldado especialmente)

La mayoría se acogieron a la cuarta opción (75%), salvo los menores de edad que se acogieron a la quinta. Esto llevó a que muchos de esos excombatientes no lograran empleo tras los periodos formativos, se trasladaron a núcleos urbanos pero al no conseguir trabajo volvieron a zonas agrícolas o mineras a buscarse la vida vendiendo los kits que les dieron. Los grupos de excombatientes ante esta problemática de reinserción laboral pusieron en práctica algunas iniciativas laborales (motos, taxis,..) basadas en las propias redes de confianza que tenían de la experiencia previa vivida entre ellos.

La reintegración fue muy de corto plazo, lo que dio lugar a una sociedad altamente conflictiva con altos niveles de frustración al no encontrar salida, lo que se ha venido llamando paz virtual, aquellos en que la R en aspectos socioeconómicos no se consigue.

Es necesario hacer modelos a medida de las dimensiones particulares de conflictos concretos no arquetipos que se implementan del mismo modo en regiones, conflictos y países muy diferentes.

  1. Una parte del fracaso se explica en el modelo de paz liberal, porque parte del análisis realizado invisibiliza una serie de causas de fondo básicas. Invisibilización de la dimensión antropológica de la guerra donde se analizan las diferentes motivaciones que llevan a un/a combatiente a serlo. En Sierra Leona se omitió la raíz rural del conflicto, jóvenes de ámbito rural que escapaban de un entorno de explotación y veían una posibilidad de escapar o de luchar contra este tipo de contexto. Esto ha sido muy importante, porque lo que se debería haber hecho era formar a esos jóvenes en programas de trabajo en el ámbito rural donde podrían haber tenido salida. Además se debería haber dado una visión comunitaria de la guerra, muchos de estos grupos habían formado redes de apoyo mutuo que al volver a su origen podrían haber continuado en procesos colectivos.
  2. Existieron iniciativas autogestionadas que no se tuvieron en cuenta. Un ejemplo es el del grupo de conductores de motocicletas, ese medio de transporte ha servido para que muchos excombatientes formados que no encontraron empleo hayan conseguido que la reintegración se haya dado conduciendo motos que compraban de manera colectiva, han terminado formando asociaciones de apoyo y sindicatos.
  3. Hace falta investigar más. Los resultados de los procesos DDR son escasos. Actualmente se mira a lo local buscando pistas. También se re-piensa la acción internacional en la medida en que facilita o dificulta los procesos.

Lo que ocurre es que si bien los déficits se reconocen no existe una alternativa clara, de ahí también la necesidad de que haya una mayor investigación.

Conclusiones:

  1. Todo esto nos lleva a la necesidad de plantear que es necesaria más investigación, el valor de lo local, ya que es el contexto donde pueden estar las soluciones a los programas de DDR que no están funcionando. Hace falta investigación para ver que papel juega lo internacional y ver su impacto en los procesos de DDR y de paz en general
  2. No podemos obviar los procesos de transformación transnacionales, regionales e internacionales de estos conflictos.

Preguntas del público.

¿Cómo se enfoca la acción de los grupos paramilitares que siguen activos durante el proceso?

En Colombia es uno de los problemas que quedan pendientes junto con el tráfico de drogas, el del ELN, el de los disidentes que se están uniendo a las Bacrim. Es un problema que está previsto que se afronte, básico para que funcione el sistema de reintegración.

Sobre el papel de los actores externos. ¿Se tiene en cuenta a los actores externos en los programas de desarmamiento?

El papel de los actores internacionales en el propio conflicto tienen un gran peso y en cómo se gestiona el conflicto.

El papel de los actores internacionales en la DDR. La comunidad internacional ha tirado la toalla, en parte por la responsabilidad no cumplida del gobierno congoleño.

El proceso de reintegración a nivel local ha fallado mucho en RDC, en parte porque las autoridades locales y nacionales no han apoyado el proceso.

En RDC es claro que no fue una guerra estrictamente civil, sino un conflicto con raíces históricas entre un grupo armado y el gobierno, y la complicidad y apoyo de un grupo Liberiano. Es una guerra local con una dimensión subregional que va a ser cada vez más regional y transregional, con la participación crucial de las empresas transnacionales.

Hay toda una serie de actores armados que han contribuido y son fundamentales en la dinámica del conflicto que no se incorporan a la dinámica de DDR.

Hay que entender que hay elementos, históricos, nacionales y transnacionales que no se abordan en las dinámicas de DDR.

Si priorizamos la reintegración en la sociedad la masculinidad hegemónica, ¿no puede esto implicar un mayor riesgo de volver a dejar fuera a las mujeres?

La 1325 hace mucho hincapié en la presencia de mujeres, lo cual no implica que los intereses de las mujeres estén presentes. También es importante ver qué mujeres. Tiene que haber hombres y mujeres que tengan en cuenta la agenda de las mujeres.

En relación a la masculinidad hegemónica y que puede ser un riesgo, es cierto, hay que ser muy prudente. Se debería dotar esto de fondos adicionales y que no se detraigan de los fondos destinados a mujeres.

En relación a los programas de DDR, ¿Cómo se ha abordado los temas de la violencia sexual?

En Colombia la prioridad es la paz, no la justicia. Una de las grandes críticas al Acuerdo es la impunidad. La agresión sexual utilizada como arma de guerra fundamentalmente en entorno rural en Colombia es un tema que no se ha priorizado. Es importante ver que pasará cuando acabe el periodo de justicia transnacional.

Los temas de violencia sexual en los procesos de DDR no se tratan. La impunidad es mayúscula. De lo poco que se puede hablar es que cuando las mujeres participan en los procesos de DDR se trata de atender las necesidades específicas que pueden tener por haber sufrido violencia sexual.

Vínculos y controversias de los programas de DDR y la justicia transnacional

En principio, en la RDC, cada vez que ha habido un procesos de DDR ha habido un proceso de amnistía con un marco temporal, salvo para crímenes de guerra y de lesa humanidad, en la medida en que no hay un proceso de identificación adecuado de los victimarios para saber quién ha hecho qué. En la práctica está habiendo una impunidad generalizada para todo tipo de delitos, también para los excluidos de la amnistía.

Da la impresión de que no se termina de entender cómo la dimensión temporal a largo plazo atrás en el tiempo tiene una relevancia fundamental en el desarrollo de los conflictos ¿Es esto real? ¿Se estudia?

Ha habido suficiente para aprender, pero los errores se repiten con insistencia porque tratamos de imponer un modelo.

La dimensión histórica no está dentro del relato del modelo de construcción de paz liberal. Este modelo no dota de fondo a lo que ha sucedido, hace una narrativa simplificada especialmente simplificada en los países africanos.