El protagonismo de la cooperación y de la acción humanitaria en los escenarios de conflicto y su mayor implicación en la gestión global de las consecuencias que tales conflictos acarrean, está planteando nuevos retos para los actores humanitarios, conscientes de la incidencia que sus acciones pueden tener sobre la dinámica de los mismos.
Para abordar este dilema se han elaborado, por parte de diversas agencias internacionales, nuevos instrumentos que pretenden asistir a los actores humanitarios en la difícil tarea de analizar el impacto que sus acciones tienen en una determinada situación de conflicto y, simultáneamente, de intentar corregir los efectos negativos y potenciar los efectos positivos que estas podrían tener.